El desastre de FOSTA y SESTA. / by Cocotte

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Había estado enfocándome en terminar con calma mi página web, principalmente para arrancar este blog con algunas publicaciones calendarizadas por eso de la constancia.

Lamentablemente hoy me siento obligada a adelantarme un poco y publicar este post, pues nos encontramos en en vísperas de la firma de una ley que afecta a todo aquel que esté interesado en la libertad de expresión.

¿Que son FOSTA y SESTA?

Para no hacernos bolas ambos proyectos persiguen, en resumidas cuentas, la misma cosa.

La diferencia principal entre las dos es que el proyecto de ley llamado "Fight Online Sex Trafficking Act" (FOSTA) es una iniciativa que nace en la Casa Blanca, mientras que "Stop Enabling Sex Traffickers Act" (SESTA) es una especie de complemento que surgió tiempo después en el senado de los Estados Unidos. La conjunción de estas dos iniciativas es conocida popularmente como FOSTA 2.0

¿Por qué esta ley es dañina, si lo que busca es proteger a las víctimas del tráfico de personas?

El tráfico de personas es un crimen terrible que debe ser perseguido y castigado. Cualquier plataforma que sea utilizada para estos fines debería denunciar y supervisar, en conjunto con la ley, cualquier actividad sospechosa realizada en sus sitios web. Sin embargo estas acciones ya son llevadas a cabo, entre otras cosas, gracias a la Sección 230 del CDA, que para muchos es la ley mas importante de protección a la libertad de expresión en internet. El CDA es una ley que al permitir la libertad de expresión online, visibiliza también aquellos anuncios publicados por traficantes de víctimas.

FOSTA pretende reformar esta ley, lo cual pondría en riesgo a algunas de las más valiosas herramientas que existen para encontrar y frenar a aquellos que cometan el delito de tráfico de personas.

Como explica Freedom Network USA --una red nacional de organizaciones que buscan frenar el tráfico de personas:

The current legal framework encourages websites to report cases of possible trafficking to law enforcement. Responsible website administrators can, and do, provide important data and information to support criminal investigations. Reforming the CDA to include the threat of civil litigation could deter responsible website administrators from trying to identify and report trafficking.

Las leyes para la persecución de este crimen ya existen y están siendo ejecutadas hoy en día. Tener espacios sean utilizados por estas redes criminales sin lugar a dudas ayuda su localización. la CDA se encarga hoy en día de proteger no sólo la libertad de expresión, sino a las herramientas que localizan y denuncian una amplia variedad de crímenes cometidos online, incluido el tráfico de personas.

Citando nuevamente al comunicado de Freedom Network USA:

It is important to note that responsible website administration can make trafficking more visible—which can lead to increased identification. There are many cases of victims being identified online—and little doubt that without this platform, they would have not been identified. Internet sites provide a digital footprint that law enforcement can use to investigate trafficking into the sex trade, and to locate trafficking victims. When websites are shut down, the sex trade is pushed underground and sex trafficking victims are forced into even more dangerous circumstances.

Si ya existía la Sección 230 del CDA, ¿por qué la necesidad de FOSTA 2.0?

No es ningún secreto que FOSTA surge de la necesidad de tener una ley que le otorgue al congreso el derecho constitucional de demandar específicamente a Backpage, un sitio web de anuncios que por su naturaleza ha provocado históricos debates sobre el uso del mismo internet y la libertad de expresión. Y para que de paso Trump reciba un aplauso del público por firmar una ley que poca gente entiende.

El problema es que al reformar la sección 230 todos los sitios web que realicen prácticas similares a Backpage también se verán afectados. Cualquier plataforma que permita publicar contenido "sospechoso" se verá obligada a restringir el uso de lenguaje y/o contenido "inapropiado". Skype, por ejemplo, es un software que ya está comenzando a restringir ciertos comportamientos que puedan considerarse sospechosos a fin de poder continuar proporcionando su servicio.

Seas o no un narcotraficante o pertenezcas a una red de tráfico de personas, serás digno de la vigilancia meticulosa de Big Brother.

¿Por qué esta ley afecta a lxs Trabajadorxs Sexuales?

Es terrible que estas organizaciones utilicen internet para hacer dinero y explotar a sus víctimas, pero ciertamente silenciarlas no solucionará el problema.

Para ilustrarnos un poco mejor, ésta es una "solución" que se asemeja mucho a la criminalización de las drogas o el aborto. No sólo es evidente que su consumo/práctica no ha disminuido, si no que su esto se lleva a cabo de forma clandestina, insegura e insalubre. La clandestinidad ha empoderado a mercados negros y a redes de narcotráfico alrededor del mundo, como bien sabemos. 

¿Quién más, a parte de las redes de tráfico de personas se verá obligado a trabajar de forma aún más clandestina? Lxs trabajadorxs sexuales.

Gran parte de xs TS usamos internet como herramienta de trabajo para una amplia variedad de propósitos; la publicación de anuncios, de servicios, tarifas, uso de páginas de citas, y la revisión de antecedentes de potenciales clientes, entre muchos otros más.

¿Qué pasará entonces con lxs Trabajadorxs Sexuales?

A pesar de esta ley, como trabajadorxs sexuales podemos seguir ciertos protocolos de prevención que eviten mayores afectaciones. Algunxs disfrazamos nuestras actividades ofreciendo servicios de acompañamiento o modelaje (como es el caso de Zona Divas). A veces también mantenemos privadas nuestras tarifas y cuidamos el lenguaje que utilizamos para anunciarnos y comunicarnos. Como explicaba arriba, estos cuidados ya eran llevados a cabo sin la necesidad de FOSTA 2.0.

Sin duda alguna, a partir de ahora tendremos que ser mucho cuidadosxs que antes al momento de promocionar nuestros servicios y del uso del lenguaje que usamos en internet a riesgo de que nos cierren canales de comunicación y trabajo que de por si ya están vulnerados, como Instagram, Facebook, Tinder y ahora Twitter, que solía ser un poco más Sex Worker friendly. 

En realidad FOSTA no persigue directamente a lxs trabajadorxs sexuales, pero pone en riesgo nuestras fuentes de ingreso y seguridad. Si bien las que no residimos en Estados Unidos no corremos peligro de detención, nuestras fuentes de ingreso se verán profundamente afectadas.

FOSTA 2.0 persigue principalmente a sitios web, pero al aparecer leyes prohibitivas, muchxs compañerxs se enfrentan a regresar a las calles, pues al perder las herramientas que lxs ayudaron a salir de ellas, la solución es regresar al lugar donde empezaron. Hay un hashtag circulando por ahí (#letussurvive) que puede parecer un poco exagerado, pero es completamente cierto. Perder estas herramientas de protección aumenta el riesgo de sufrir violaciones, ser víctimas de abuso de poder, maltrato físico, o incluso muerte.

Conclusión

FOSTA 2.0 vulnera, en resumidas cuentas, la libertad de expresión no solo de lxs trabajadorxs sexuales, si no de todo aquel que haga uso de internet debido a la reforma que hará en la sección 230 del CDA.

Aquellas pequeñas empresas online que no tengan la capacidad legal de defenderse ante la censura no tendrán otra opción mas que silenciar sus voces o desaparecer. FOSTA es una censura a nuestra libertad de expresión. 

Por esta y otras razones que es urgente desestigmatizar al trabajo sexual y visibilizar la diferencia entre trabajo sexual y trafico de personas, pues al confundir ambas cosas lx TS nos vemos, como siempre, afectadxs en el camino.

Lamentablemente en la mayoría de los casos lxs trabajadorxs sexuales somos lxs únicxs que nos ocupamos de visibilizar la precariedad de nuestras condiciones de trabajo, sin contar con el apoyo de aliados o de la sociedad civil, por lo que nuestra voz y nuestras denuncias pocas veces encuentran espacios para poder externar estas situaciones.

En Nueva Zelanda, único país en el que existe la completa descriminalización del trabajo sexual, se legisló en conjunto con las trabajadorxs sexuales. 

Si el congreso quiere salvar a las víctimas de éste crimen debería hacer lo mismo: escucharnos directamente.